Queridos hermanos y hermanas, hoy profundicemos en la exaltación de Cristo, una verdad profunda que está en el corazón de nuestra fe. La exaltación de Cristo es una afirmación divina de Su suprema autoridad y gloria. Después de Su humilde nacimiento, muerte sacrificial y resurrección victoriosa, Cristo fue levantado, exaltado al lugar más alto. Esta exaltación es un testimonio de Su naturaleza divina y Su cumplimiento del plan redentor de Dios.
La exaltación de Cristo no es solo una realidad celestial, sino que tiene un profundo significado para nosotros como creyentes aquí en la tierra. Nos asegura que nuestro Salvador reina con poder y autoridad. Al nombre de Jesús, toda rodilla se doblará y toda lengua confesará Su Señorío. Esta es una promesa de victoria y paz definitivas, brindando esperanza y fortaleza en nuestro caminar diario.
Consideremos el ejemplo de los primeros apóstoles, que proclamaron con valentía al Cristo resucitado. Ellos entendieron que Jesús, ahora exaltado, no solo era su Salvador sino también su Rey. Sus vidas y ministerio fueron impulsados por la realidad de la posición exaltada de Cristo. Sabían que Cristo intercede por nosotros a la diestra del Padre, un poderoso recordatorio de que nunca estamos solos en nuestras luchas.
La exaltación de Cristo también nos llama a vivir vidas que reflejen Su gloria. Como creyentes, estamos llamados a enaltecer el nombre de Jesús en todo lo que hacemos. Esto significa vivir con humildad, amor y servicio, siguiendo el ejemplo de nuestro Salvador exaltado que primero se humilló por nuestro bien.
Queridos amigos, al reflexionar sobre la exaltación de Cristo, seamos alentados e inspirados. Proclamemos Su grandeza y vivamos en la alegría y la paz que provienen de saber que nuestro Salvador reina. Compartan esta verdad con otros, para que ellos también conozcan la esperanza que tenemos en Cristo.
Queridos amigos, ahora veamos las escrituras de la Biblia a continuación que hablan sobre la exaltación de Cristo.
“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, le dio un nombre que es sobre todo nombre”
— Filipenses 2:9

“El cual, siendo el resplandor de su gloria, la imagen misma de su sustancia, quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”
— Hebreos 1:3

“Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia”
— Colosenses 1:18
“La cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado autoridad poder señorío, sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero”
— Efesios 1:20-21

“Que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria la alabanza”
— Apocalipsis 5:12

“Jesús se acercó les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo en la tierra”
— Mateo 28:18
“Estas cosas habló Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti”
— Juan 17:1

“A este, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe Salvador, para dar a Israel arrepentimiento perdón de pecados”
— Hechos 5:31
“Porque Cristo para esto murió resucitó, volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven”
— Romanos 14:9
“Quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; a él están sujetos ángeles, autoridades potestades”
— 1 Pedro 3:22

“De Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, nos lavó de nuestros pecados con su sangre”
— Apocalipsis 1:5

“Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, entonces pagará a cada uno conforme a sus obras”
— Mateo 16:27

“Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos”
— Hebreos 2:9
“La cual a su tiempo mostrará el bienaventurado solo Soberano, Rey de reyes, Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra el imperio sempiterno. Amén”
— 1 Timoteo 6:15-16

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios”
— Colosenses 3:1

“¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros”
— Romanos 8:34
“Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas”
— 1 Corintios 15:27

“En su vestidura en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES SEÑOR DE SEÑORES”
— Apocalipsis 19:16
“Pero desde ahora el Hijo del Hombre se sentará a la diestra del poder de Dios”
— Lucas 22:69
“El Padre ama al Hijo, todas las cosas ha entregado en su mano”
— Juan 3:35

“Jehová dijo a mi SeñorSiéntate a mi diestraHasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”
— Salmos 110:1
“Así que, exaltado por la diestra de Dios, habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis oís”
— Hechos 2:33

“Puestos los ojos en Jesús, el autor consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, se sentó a la diestra del trono de Dios”
— Hebreos 12:2
“Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, en seguida le glorificará”
— Juan 13:31-32
“El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo”
— Efesios 4:10
“Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese”
— Juan 17:5

“Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, me he sentado con mi Padre en su trono”
— Apocalipsis 3:21
“Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra, debajo de la tierra; toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”
— Filipenses 2:10-11
“Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel”
— Mateo 19:28

“Si hijos, también herederos; herederos de Dios coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”
— Romanos 8:17

“Si sufrimos, también reinaremos con élSi le negáremos, él también nos negará”
— 2 Timoteo 2:12

“No habrá más maldición; el trono de Dios del Cordero estará en ella, sus siervos le servirán”
— Apocalipsis 22:3
“El Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, se sentó a la diestra de Dios”
— Marcos 16:19
“Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió”
— Juan 5:22-23
“Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, hecho más sublime que los cielos”
— Hebreos 7:26
“He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido exaltado, será puesto muy en alto”
— Isaías 52:13
“Le fue dado dominio, gloria reino, para que todos los pueblos, naciones lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, su reino uno que no será destruido”
— Daniel 7:14
“Pero yo he puesto mi reySobre Sion, mi santo monteYo publicaré el decretoJehová me ha dicho: Mi hijo eres túYo te engendré hoy”
— Salmos 2:6-7

“Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo”
— Juan 8:28
“Habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, le recibió una nube que le ocultó de sus ojos”
— Hechos 1:9
“El séptimo ángel tocó la trompeta, hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor de su Cristo; él reinará por los siglos de los siglos”
— Apocalipsis 11:15
“Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies”
— 1 Corintios 15:25

“Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”
— Juan 14:13

“Yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo”
— Juan 12:32
“¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, que entrara en su gloria?”
— Lucas 24:26
“Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado potestad”
— Colosenses 2:9-10

“El que vivo, estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. tengo las llaves de la muerte del Hades”
— Apocalipsis 1:18
“Sometió todas las cosas bajo sus pies, lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo”
— Efesios 1:22-23
“¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero?”
— Juan 6:62
“Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. el postrer enemigo que será destruido es la muerte. Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos”
— 1 Corintios 15:24-28
“Él me glorificará; porque tomará de lo mío, os lo hará saber”
— Juan 16:14

“Porque de él, por él, para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén”
— Romanos 11:36

“El cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas”
— Filipenses 3:21
“Donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec”
— Hebreos 6:20
“Clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, al Cordero”
— Apocalipsis 7:10

“Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, la vida eterna”
— 1 Juan 5:20

“Aquel Verbo fue hecho carne, habitó entre nosotros (vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia de verdad”
— Juan 1:14
“Habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen; fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec”
— Hebreos 5:9-10

“Esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, cree en él, tenga vida eterna; yo le resucitaré en el día postrero”
— Juan 6:40
“La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, el Cordero es su lumbrera”
— Apocalipsis 21:23
“Indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedadDios fue manifestado en carneJustificado en el EspírituVisto de los ángelesPredicado a los gentilesCreído en el mundoRecibido arriba en gloria”
— 1 Timoteo 3:16
“Subiste a lo alto, cautivaste la cautividadTomaste dones para los hombresY también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios”
— Salmos 68:18

“De quienes son los patriarcas, de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén”
— Romanos 9:5

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria”
— Mateo 25:31

“Él es antes de todas las cosas, todas las cosas en él subsisten”
— Colosenses 1:17
“Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos”
— Hebreos 8:1

“A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer”
— Juan 1:18

“En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él”
— 1 Juan 4:9

“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”
— 2 Corintios 4:6
“Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, a Jesús que estaba a la diestra de Dios, dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios”
— Hechos 7:55-56
“Juntamente con él nos resucitó, asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”
— Efesios 2:6
“Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo”
— Juan 17:24
“Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies”
— Hebreos 10:12-13

“Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, el reino de nuestro Dios, la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día noche”
— Apocalipsis 12:10
“Yo les doy vida eterna; no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo el Padre uno somos”
— Juan 10:28-30
“Mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos le ha dado gloria, para que vuestra fe esperanza sean en Dios”
— 1 Pedro 1:21
“Porque no os hemos dado a conocer el poder la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. Pues cuando él recibió de Dios Padre honra gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia”
— 2 Pedro 1:16-17
“Miré, he aquí una nube blanca; sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, en la mano una hoz aguda”
— Apocalipsis 14:14
“Todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, entre el remanente al cual él habrá llamado”
— Joel 2:32

“Aguardando la esperanza bienaventurada la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios Salvador Jesucristo”
— Tito 2:13
“Todo lo mío es tuyo, lo tuyo mío; he sido glorificado en ellos”
— Juan 17:10
“Mas del Hijo diceTu trono, oh Dios, por el siglo del sigloCetro de equidad es el cetro de tu reino”
— Hebreos 1:8
“No vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, el Cordero”
— Apocalipsis 21:22

“Para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, nosotros somos para él; un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, nosotros por medio de él”
— 1 Corintios 8:6

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad, la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”
— Juan 14:6
“El Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén”
— Hebreos 13:20-21
“Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos las que hay en la tierra, visibles invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él para él”
— Colosenses 1:15-16
“El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres”
— Filipenses 2:6-7
“Como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste”
— Juan 17:2

“A él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén”
— Efesios 3:21

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, con trompeta de Dios, descenderá del cielo; los muertos en Cristo resucitarán primero”
— 1 Tesalonicenses 4:16
“Cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, el cántico del Cordero, diciendo: Grandes maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, glorificará tu nombre? pues solo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán te adorarán, porque tus juicios se han manifestado”
— Apocalipsis 15:3-4
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